Post Operatorios (DLM)

El drenaje linfático manual es una técnica de mesoterapia que se engloba en el campo de la fisioterapia y la estética, uno como técnica de masaje terapéutico, y el otro de masaje estético, ambos van orientados a la “activación del funcionamiento del sistema linfático superficial para mejorar la eliminación de líquido intersticial y de las moléculas de gran tamaño y facilitar su evacuación”.

Se puede definir como una serie protocolizada de maniobras manuales muy suaves que, basadas en un profundo estudio de la anatomía y fisiología del sistema linfático, se realizan con el fin de drenar o desplazar la linfa que por cualquier causa patológica se encuentra estancada a territorios linfáticos sanos para su evacuación normal hacia el torrente venoso.

La clave del éxito del drenaje linfático manual está en el drenaje de las proteínas de los edemas linfáticos que no son capaces de drenarse por medios instrumentales (por ejemplo, la presoterapia, muy usado en estética, y que drena solo líquido intersticial).

Como cualquier tratamiento los beneficios son solo temporales; por lo tanto, el mismo tratamiento o su mantenimiento (como los ejercicios) debe aplicarse constantemente o los beneficios desaparecen.

Recomendado como tratamiento post operatorio, el cual consiste en:

  • 60 minutos por sesión durante los cuales se trabajará con ultrasonido y técnicas drenantes
  • Se realizará la desinfección y curación de heridas

El sistema linfático es un sistema de conductos que discurre de manera paralela al sistema circulatorio, sólo que en lugar de transportar sangre, transporta linfa, un líquido blanquecino capaz de movilizar moléculas muy grandes, como las proteínas.

En nuestro cuerpo existe una movilización de líquidos cuyo equilibrio es sumamente importante para la correcta nutrición de las células. Cuando comemos, los nutrientes tienen que desplazarse por el organismo hasta llegar a las células. Para que la célula pueda “comer”, estos nutrientes se mueven dentro del líquido intercelular (o intersticial), que es el espacio donde se produce el intercambio de sustancias, es decir, lo que entra en la célula y lo que la célula expulsa.

El papel de la linfa es transportar el líquido sobrante, que contiene sustancias de deshecho, hasta el sistema circulatorio, hasta la sangre, para que el organismo pueda desprenderse de esos deshechos. Los edemas o retenciones se producen cuando el sistema linfático no es capaz de depurar esas zonas, es decir, cuando los líquidos y sustancias se estancan.